Según estos especialistas, una correcta combinación de
nutrientes funciona mejor para las neuronas que los fármacos y
carece de sus efectos secundarios, y muchas de las enfermedades
mentales que hacen que la gente acuda a las consultas de
psiquiatría pueden evitarse, aliviarse o curarse cambiando los
hábitos alimenticios y con el apoyo de suplementos nutricionales.
"Sólo tiene un cerebro, cuídelo", señala el psicólogo
experimental Patrick Holford, fundador del Instituto para la
Nutrición Optima de Estados Unidos y autor del libro "Nutrición
óptima para la mente", en el cual brinda una serie de claves
para pensar, recordar y sentirse mejor.
Según el doctor Holford, el modo en que cada uno piensa y siente
depende directamente de lo que come, mientras que la mayoría de
los problemas psicológicos pueden resolverse o aliviarse
ayudando a la terapia psicológica, por medio de una correcta
nutrición. Para el experto, hay cinco tipo de nutrientes que nos
mantienen con una salud mental de primera
Cinco nutrientes esenciales
Equilibra tu glucosa. Según Holford los alimentos ricos en
hidratos de carbono de liberación lenta, que el cuerpo
transforma en glucosa, son el mejor combustible para el cerebro
y el sistema nervioso, porque no forman sustancias tóxicas en el
organismo, y liberan su energía de una manera constante y
paulatina.
Engrasa tu cerebro. Si se le quita el agua, el cerebro está
formado en un 60 por ciento de grasas, algunas de las cuales,
como los ácidos omega-3 y omega-6 son esenciales tanto para
prevenir dolencias como el Alzheimer o la depresión, y sacar el
máximo provecho a la inteligencia. En cambio, el exceso de otras
grasas, como el colesterol o las saturadas, es nocivo.
Fosfolípidos, las moléculas de la memoria. Estas grasas "inteligentes"
que ayudan a fabricar la mielina que recubre los nervios,
favoreciendo que las señales lleguen sin problemas al cerebro,
no sólo mejoran nuestro humor, refuerzan la mente y optimizan el
rendimiento intelectual, sino que además nos protegen frente al
declive de la retentiva y el mal de Alzheimer.
Aminoácidos para los mensajes cerebrales. Estos compuestos, que
son los "ladrillos" con los que se construyen las proteínas,
mejoran la capacidad de comunicación interna del cerebro, y su
deficiencia puede ocasionar depresiones, incapacidad de
relajarse, mala memoria y falta de concentración. Si las
palabras con que se comunican las neuronas y nervios entre sí
son unos mensajeros químicos los llamados neurotransmisores, las
letras con las cuales éstos se forman son los aminoácidos.
Nutrientes que afinan la mente. Igual que en una producción
artística donde trabajan numerosos asistentes "detrás del
escenario" para respaldar a los intérpretes, sucede en el
cerebro con las vitaminas y minerales, que ayudan a que la
glucosa se transforme en energía, los aminoácidos en
neurotransmisores, las grasas esenciales en otras más complejas,
como el GLA o las prostaglandinas, y la colina y la serina en
fosfolípidos. Estos nutrientes contribuyen a construir y
reconstruir el cerebro y el sistema nervioso y permiten que todo
funcione sin sobresaltos.